Últimas tendencias en Alimentación Ecológica y Saludable

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Últimamente se está viendo una tendencia en el consumo de productos de alimentación  “Bio”, o “ECO”.  Productos Biológicos o ecológicos, que por el nombre, parece que tengan que ser más saludables que el resto de productos convencionales. Que un producto sea “ecológico” no tiene por qué ser más saludable” entendiendo como saludable el aporte calórico, de grasas y azúcares, que son las principales causantes de enfermedades como la obesidad, cardiovasculares, etc…

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Sin embargo, esta tendencia es ya una realidad, y parece que viene para quedarse, según el informe “El consumo ECO y BIO en España 2017 de IRI.

Según este estudio, entre las varias tendencias que marcaron el desarrollo del pasado ejercicio en el sector de la alimentación, hubo una que experimentó una verdadera aceleración hasta convertirse en lo que en el lenguaje de las redes sociales se denomina “trending topic”:

La explosión de lo natural avanza a un ritmo que cuesta asimilar, teniendo como epicentro los alimentos BIO, ECO y “SIN”

La salud, fue el objetivo principal en los departamentos de I+D de las principales empresas productoras, utilizando para sus investigaciones, “superalimentos, productos 100% naturales, sin gluten y sin lactosa”, como principales elementos de estudio para la creación de nuevas referencias.

El consumidor tiene cada vez una mayor conciencia de la influencia que tiene la alimentación en su bienestar, lo cual hace que en su compra, decida sustituir los productos de siempre por otros con la etiqueta de “natural” demandando a la industria alimentos saludables, sostenibles y que le aporten bienestar.

 

Una apuesta de consumo que representa un desafío para la industria agroalimentaria, que responde con nuevas referencias basadas sobre todo en la eliminación de alérgenos (sin lactosa, sin gluten) que se incorporan a determinadas categorías (lácteos, platos preparados, bebidas vegetales, snacks, elaborados cárnicos, pan, pasta…), otras que crean nuevos segmentos y categorías (como los aptos para veganos, productos libres de cualquier ingrediente animal) y unas más que amplían las de su propio mercado (el de los alimentos ecológicos).

Salud y bienestar

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Bienestar, salud y calidad de vida son los desafíos a los que la alimentación deberá dar respuesta en los próximos años. Cada año vemos como aumenta el número de personas intolerantes a la lactosa o al gluten, y en paralelo se incrementa la demanda de alimentos enriquecidos y funcionales.

Pero no solo se limita a las intolerancias. La mayor atención del consumidor hacia su salud se refleja, por ejemplo, en el estudio Survey of European Shoppers realizado por IRI, que señala que “dos tercios (70%) de los consumidores europeos está comprando alimentos saludables, con menos azúcar, grasa o calorías”. Los resultados de la encuesta sobre la que se basa el estudio -realizada entre compradores de siete países europeos- revela que “más de la mitad de los compradores adquiere alimentos orgánicos (+35% en los últimos tres años), el 39% compra alimentos vegetarianos (+26%) y el 33% alimentos Sin”.

Un consumidor que cada día también está más concienciado por la calidad de los alimentos que come, que los quiere libre de aditivos y que lee el listado de ingredientes y las etiquetas de información nutricional antes de comprar. “La preocupación por el bienestar general es la razón principal por la que los europeos compran alimentos más saludables”, señala el informe de IRI. Y esto está llevando también a que el consumo de productos Sin se esté ampliando a personas no diagnosticadas como intolerantes a algún alérgeno, pero que creen que benefician a su salud al consumirlos.

La mayor atención del consumidor hacia su salud se refleja en que el 70% de los consumidores europeos compra alimentos saludables

 

Menos lácteos, más productos “sin lactosa”.

En los países desarrollados, los alimentos Sin y los productos orgánicos “son los ganadores dentro del sector de salud y bienestar. El consumo de estos productos ha ido más allá de las intolerancias y las alergias y el consumidor consciente de la salud, para aquellos preocupados por cuestiones de sostenibilidad”. Una de las categorías que está teniendo más crecimiento es la de “productos lácteos. Algo que está estrechamente relacionado con la creciente pérdida de popularidad de la leche de vaca en favor de otras alternativas lácteas, como la bebida de soja, de almendra, de avena, de coco, de arroz…

Las previsiones de crecimiento de los productos “sin lactosa” son muy optimistas, y se espera las ventas a nivel mundial crezcan del orden de un 15-20%

Productos “sin gluten”

En cuanto a los productos sin gluten y su consumo por parte de personas no celíacas, está llevando a la industria a favorecer  a los llamados “superalimentos” como la quinoa, el mijo, el amaranto, el sorgo, el alforfón o el teff, que han pasado a formar parte, y lo seguirán haciendo en los próximos años, del desarrollo y la composición de nuevos productos. Según datos de Mintel el 8% de los consumidores españoles siguen una dieta “sin gluten”. Una actitud que se engloba dentro de una tendencia más global y que recoge otras actitudes como la reducción o no consumo de carne roja (36%), la incorporación de más alimentos de origen vegetal a su dieta que hace un año (28%), actitud vegana (5%) o vegetariana (5%).

Una población más concienciada

Además de por lo “natural” y lo “saludable”, el auge de los alimentos ecológicos se apoya en el desafío de la sostenibilidad y la mayor concienciación de la población. Un crecimiento que además coincide con el respaldo que la Unión Europea quiere darle a la producción ecológica, con el respaldo del Parlamento Europeo de la nueva normativa sobre producción ecológica y etiquetado (que entrará en vigor en 2021), y que contempla tres aspectos clave para su impulso definitivo: asegurar alimentos ecológicos de calidad; impulsar la producción en la Unión Europea; y evitar la contaminación con pesticidas químicos o fertilizantes sintéticos de los alimentos y/o ingredientes ecológicos.

En cuanto a los segmentos de mayor peso en la cesta Eco de acuerdo al valor de las ventas son los de leches vegetales (10%), yogures (9%), huevos (7%), comida vegetariana (6%) y leche (4,5%). Y en cuanto los establecimientos preferidos para adquirir productos Eco, el informe “El consumo Eco y Bio en España 2017” apunta que -en línea con la omnicanalidad como tendencia de consumo (por la que el consumidor está habituado a visitar distintos canales para realizar su compra)-, “al hablar de alimentos saludables, en el mercado español las tiendas de productos biológicos e Internet son los principales canales alternativos al mercado masivo. Así, aunque el 72% de los consumidores adquieren productos Eco y BIO en hipermercados y supermercados, el 30% visita tiendas BIO y el 9% lo adquiere online.

Foto de:  ElasticComputeFarm en Pixabay

 

 

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