4 reglas para ser un consumidor “consciente”

¿Cuántas veces hemos oído eso de: “antes la ropa era de mejor calidad que ahora“. Y a este tópico no le falta razón. Años atrás, las tiendas no mostraban más de 4 colecciones al año.  Ahora, en cambio, los fabricantes confeccionan colecciones diferentes prácticamente todos los meses, y eso sólo sugiere una cosa: las tiendas están completamente llenas de ropa barata y no precisamente de buena calidad.

foto de stocksnap en Pixabay

¿Qué ha cambiado? ¿Por qué tenemos que comprar ropa tan frecuentemente?

Vivimos a un ritmo frenético, todo tiene que ser inmediato, lo que no nos gusta lo tiramos y lo reemplazamos por algo nuevo continuamente, y no nos paramos a pensar: ¿qué pasa con todo lo que tiramos? Simplemente imagínate, ¡una playera de materiales sintéticos puede degradarse hasta en 40 años!

¿Por qué la ropa es tan barata? Las grandes empresas ordenan la producción en países de tercer mundo, donde los trabajadores reciben por su trabajo tan solo 1 o 2 USD al día.

Los trabajadores simplemente no tienen otra opción: aquí no hay sindicatos, y el trabajo de fábrica se convierte en el único método para alimentar a sus familias. Los dueños de las fábricas están listos para una y otra vez bajar el precio de sus servicios con tal de recibir proyectos rentables. Las personas trabajan en lugares con malas condiciones. Así, en el 2013, en una de las empresas en Bangladesh sucedió una terrible tragedia, la cual cobró la vida de más de 1000 personas. Y esto por fin sirvió como un impulso para el desarrollo de la discusión en la población.

foto de Strecosa en Pixabay

¿Cómo reacciona a esto la industria de la moda?

Las marcas probablemente quieran disminuir el volumen de producción, ya que, si hay demanda, entonces habrá oferta. Entonces, solo nosotros los compradores podemos influir en la situación. Por un lado, es fácil, pero, al mismo tiempo, tiene su lado difícil: simplemente consumiendo menos o por lo menos eligiendo ropa sabiamente.

El futuro es el vintage

En los últimos tiempos, en los círculos de la moda se habla más y más sobre el vintage. Y si tú aún sigues peleando con la frase “de segunda mano”, entonces es hora de que reconsideres tus puntos de vista.  Lo más importante es que, al elegir una prenda de una tienda de segunda mano, ayudarás al hecho de que haya una menor cantidad de basura debido a la producción o reciclaje de una playera de bajo costo.

Entonces, entre mayor sea la frecuencia con la que compramos ropa barata de mala calidad, mayor será la fuerza con la que contaminamos el ambiente y apoyamos la mano de obra barata. ¿Cómo se puede reducir el consumo, calmar a tu comprador interior, mostrar interés hacía la ecología y al mismo tiempo verse con estilo?

Ahí van algunos consejos

  1. Pon orden en tu guardarropa
  • Encontrarás ropa que seguramente ya no te pones. ¿Es muy difícil renunciar a tales cosas?  si en los próximos seis meses no los utilizas, probablemente simplemente ya no te son necesarios.
  • Probablemente encuentres prendas básicas que compras con mucha frecuencia,  no tienes que comprar más de tales artículos, tienes que prometerte utilizar las prendas viejas mientras estén en buen estado.
  • Gracias a las prendas re – descubiertas por casualidad que ya habías olvidado, podrás crear uno cuantos looks
  • Tú seguramente sabrás qué cosas son las que te faltan y cuáles tienes de sobra.Al revisar tu guardarropa, tendrás más claro tu estilo, entendiendo qué es lo que te queda bien y qué no.
  1. Intenta comprar ropa de calidad

Cuanto más te dure una prenda, con menor frecuencia tendrás que comprar algo nuevo. Esta regla se aplica principalmente para prendas básicas, como las playeras y los jeans. Por eso, presta atención a la composición de la tela y los cortes.

Durante el paseo por las tiendas  respóndete a esta pregunta, “¿Tengo ya algo parecido en mi guardarropa?”.

  1. Deshazte de la ropa que no sea necesaria

Si el ataque de la adicción a las compras de todos modos te atrapó por sorpresa y compraste una prenda, no te apresures a arrojarla al rincón más alejado del armario. Intenta “colocar” el artículo en buenas manos.  Algunas tiendas aceptan la ropa para reciclaje y a cambio te dan cupones de descuento.

 

  1. No vayas a las tiendas “solo porque sí”

Y finalmente: si no quieres comprar ropa extra, entonces no vayas “nada más porque sí” a las tiendas.  Todos estos hábitos no se forman de inmediato, sin embargo, si asignas el tiempo necesario para el análisis de tu vestuario, piensas en los looks posibles y, al mismo tiempo, conscientemente comienzas a ser consciente en la compra de cada prenda, entonces existe la posibilidad de no solo dejar de llenar tu guardarropa, sino también hacer que el planeta sea más limpio.

 

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